En detalle

Muchas veces el aviso aparece una mañana fría de invierno: arrancas, sales hacia la C-58 y en el cuadro se queda encendido el testigo de ABS, a veces acompañado del de control de tracción. El coche frena, pero si tienes que clavar los frenos, las ruedas pueden bloquearse.

Lo que vesLo que suele haber
Testigo fijo desde el arranqueSensor de rueda sin señal
Testigo que aparece a ratosCable roto o conector oxidado
Testigo tras cambiar un buje o una transmisiónAnillo fónico dañado o sensor mal montado
Testigo con ruido del grupo hidráulicoMódulo ABS (menos frecuente)

Por qué no cambiamos los cuatro sensores

El equipo de diagnosis nos dice qué rueda ha dado el fallo, pero no siempre la causa. Comparamos en marcha la velocidad que lee cada sensor. Si una rueda marca distinto o se corta, sabemos dónde mirar. Luego seguimos su cable: en coches y furgonetas que se mueven por polígonos, entre barro, polvo y agua de las limpiezas, los conectores de las ruedas se oxidan con facilidad.

El anillo fónico

Es una corona dentada, en el buje o en la transmisión, que el sensor «lee». Si se agrieta o se llena de óxido, la señal sale irregular aunque el sensor esté nuevo. Lo revisamos antes de dar el trabajo por cerrado.

Después

Borramos la avería y comprobamos en una vuelta que el testigo no vuelve. Si el pedal también se nota raro, revisa el líquido de frenos. Y si el fallo eléctrico parece más general, mira sistema eléctrico.