En detalle

Abres el capó con el motor al ralentí y se oye un silbido fino, como de aire entrando por una rendija. El ralentí sube y baja y, quizá, se ha encendido el testigo de motor con un código de mezcla pobre. Es un cuadro muy típico de una válvula PCV con la membrana rota.

Qué hace la PCV

Dentro del motor, una pequeña parte de los gases de la combustión se escapa hacia el cárter. Hay que sacarlos de ahí, porque si no, la presión empuja el aceite por juntas y retenes. La ventilación del cárter los lleva a la admisión para quemarlos, y la válvula PCV regula ese paso. En muchos motores actuales va integrada en la tapa de balancines.

Cómo falla

  • Membrana rota: entra aire sin medir, el ralentí se vuelve inestable y el motor silba.
  • Válvula atascada abierta: pasa demasiado aceite a la admisión; aumenta el consumo y ensucia todo.
  • Atascada cerrada: sube la presión en el cárter y aparecen fugas de aceite.

Coches que sufren más

Los que hacen trayectos cortos con el motor frío acumulan agua y vapores en el cárter, y en invierno se pueden formar depósitos que atascan la válvula. En Terrassa, con mañanas frías y muchos desplazamientos cortos por la ciudad, es una avería que vemos con frecuencia en motores con años.

Un aceite cambiado a tiempo ayuda a que la PCV dure más; lo explicamos en cambio de aceite y filtros. Si notas además fugas, lo vemos en la revisión.