Guía completa

El fluido que se olvida hasta que falla en el peor momento

El líquido de frenos absorbe humedad del ambiente de forma progresiva. A los dos años suele tener un 3-4% de agua dentro. En frenadas fuertes —una cuesta pronunciada, una frenada de emergencia— ese agua hierve dentro del circuito, se forman burbujas y la eficacia de la frenada se reduce. Es un fenómeno conocido como fading, y aparece justo cuando más se necesita el freno.

Medimos, no cambiamos por sistema

No sustituimos el líquido de frenos solo porque hayan pasado dos años en el calendario. Lo medimos con un higrómetro: si tiene menos del 2-3% de humedad, no hace falta tocarlo; si lo supera, lo cambiamos. Es una forma de no facturar algo que no hace falta.

Cómo se hace el purgado

Vaciamos el circuito completo, lo llenamos con líquido nuevo de la especificación que pide el fabricante (DOT 4 o DOT 5.1) y purgamos punto por punto, empezando por la rueda más alejada de la bomba. Al final comprobamos que el pedal recupera firmeza y recorrido correctos.

Cuestas y trayectos exigentes

En zonas con desnivel, como el acceso desde Terrassa hacia el interior del Vallès, los frenos trabajan de forma más sostenida en las bajadas. Un líquido de frenos en mal estado se nota antes en este tipo de trayecto que en un uso completamente urbano y llano.

Llama al 641 16 17 71 y te medimos el líquido de frenos sin coste en tu próxima visita.