En detalle

En Terrassa vemos a diario dos vidas muy distintas para un mismo motor. La del coche que sale por la C-16 o la C-58 hacia Barcelona, con el aceite trabajando caliente y estable. Y la de la furgoneta de reparto que da vueltas por el polígono, arranca y para cuarenta veces al día y rara vez llega a temperatura. El cuadro cuenta kilómetros, pero el desgaste del aceite tiene más que ver con las horas y los arranques en frío.

La norma antes que la marca

Lo que de verdad importa del aceite es la homologación que pide el fabricante: un código propio o una norma ACEA. Los motores diésel con filtro de partículas necesitan aceites bajos en cenizas; muchos gasolina actuales tienen requisitos concretos. Elegir por la viscosidad «porque es la de siempre» es un error habitual.

Qué filtros cambiamos

  • Aceite: en cada cambio.
  • Aire: según kilómetros; en zonas de obra o caminos se satura antes.
  • Habitáculo: si la ventilación huele o sopla poco.
  • Gasoil: según el plan del fabricante; en diésel con años, conviene no saltárselo.

Cuándo volver

Para un coche de autopista, el intervalo del fabricante suele bastar. Para la furgoneta de polígono o el coche que solo hace trayectos cortos por la ciudad, te propondremos adelantarlo. Si toca más que aceite, lo vemos en la revisión. Y si notas olor a aceite o humo azul, revisa la válvula PCV.